4 ene. 2011

Las Posadas 2010

LAS POSADAS

En nombre del cielo
os pido posada,
pues no puede andar
mi esposa amada.

Aquí no es mesón
sigan adelante,
yo no puedo abrir
no sea algún tunante.

No seas inhumano,
tennos caridad,
que el Dios de los cielos
te lo premiara.

Ya se pueden ir
y no molestar
Porque si me enfado
los voy a apalear.

Mi esposa es María
es Reina del Cielo
y madre va a ser
del Divino Verbo.

¿Eres tu José?
¿Tu esposa es María?
Entren, peregrinos
No los conocía.


Los primeros misioneros españoles en México, en el siglo XVI, trataron de enseñar a los indios los misterios de nuestra religión por medio de representaciones teatrales parecidas a los "autos de fe" de su país de origen. Se atribuye a Fray Diego de Soria (finales del siglo XVI). Las primeras "jornadas" (como se llamaban entonces), en el convento de Acolman, para recordar el camino de José y María de Nazaret a Belén. La celebración se fue enriqueciendo de la costumbre franciscana de representar con imágenes a José y María.
De estas celebraciones y de los Autos de Fe europeos surgieron las pastorelas y los cantos para pedir posada. Estas celebraciones se llamaron también fiestas de aguinaldo, quizá por los pequeños regalos que se daban a los indios que participaban. Poco a poco la celebración salió de las Iglesias a las casas y el canto religioso fue substituido por la música popular. La liturgia se mezcló con el folklore popular, haciendo que estas fiestas se arraigaran en el corazón del pueblo mexicano. Fue en esta época cuando prevaleció el nombre de Posadas. Durante el resto de la colonia la costumbre subsistió sin muchas variaciones., así paso al México independiente en el que hasta las crisis del país cedían ante la alegría de las fiestas navideñas.
Las posadas no son otra cosa que la novena de Navidad. Comienzan el 16 de diciembre y terminan el 24. La ceremonia consiste en una procesión desde las Iglesias o en las casas particulares donde se lleva en andas a los Santos Peregrinos, o sea a las imágenes de María y José algunas veces acompañados de un burro o guiados por un ángel. En algunos lugares varias familias con anterioridad se reparten las posadas, es decir cada noche una familia distinta organiza la posada y los peregrinos irán peregrinando de una casa a otra.
Durante la procesión, los participantes iluminados por pequeñas veladoras caminan detrás de los Santos peregrinos rezando el Santo Rosario. La procesión antigua era un diálogo cantado solicitando posada una y otra vez hasta que se abre el portón dando entrada a los Santos Peregrinos.
Luego en los atrios o en los patios se cuelgan y se rompen las piñatas, ollas decoradas que con papel de china toman múltiples formas que se rellenan de frutas, cacahuates y dulces. La forma más común en las piñatas es la estrella de siete picos. Cada pico representa un pecado capital; el golpear y romper cada pico representa vencer al pecado y recibir los dones de Dios representados por la fruta y los dulces. Más tarde la fiesta continúa cuando se ofrece a los comensales una rica merienda de platillos tradicionales de la época. Y la música ameniza el baile.

2 comentarios:

Margarita 6è dijo...

hem va agradar molt cantar les posadas.

Mireia dijo...

Ojalá sea invierno.. haciendo las posadas.. pero el tiempo pasa.. y nosotros también.. Que rollo :S